Recuerdos engañosos de la juventud alcoholica

recuerdos de una juventud alcoholica

Alcoholismo a la edad temprana

 A lo mejor solo me pasa a mi. Hecho la vista atrás, 20 años, 30 … y aún recuerdo aquellos veranos interminables donde parecía que el futuro nunca llegaría.

La pubertad me hacía creer que no tendría que pagar nunca por mis pecaditos de la temprana edad. El cuerpo no se degrada, se le puede machacar y nunca pedirá cuentas, la ignorancia de la edad es muy atrevida.

Pasan los años y sigo igual, bebiendo todo lo puedo, las borracheras cada vez son mayores, comparables a la estupidez de mis actos, es difícil incluso para mi saber con total seguridad si voy pedo o estoy sereno.

Echando la vista atrás … los momentos en los que estuve sereno cada vez eran mas difusos, recuerdo levantarme y hacerme un peta, a partir de ahí el día pasaba como en una duermevela. A media mañana empezaría con las cervezas y de ahí en adelante el día se va sin haber hecho nada. 

Alcoholismo en la juventud

Si acaso haber metido la pata una vez mas y perdiendo la confianza de gente que antes me apreció. Siguen pasando los años y sigo bebiendo. Entrados los 20 cada vez me importa todo menos, siento desprecio por la vida y aún hoy desconozco la razón. 

Vive rápido y muere joven, muy punk todo.

Aún no existe el euro en España y me voy a Londres, quiero conocer mundo y de paso pasar desapercibido, mi mundo cada vez es mas pequeño y cada vez me siento mas observado por mi entorno. No es que tenga problemas con el alcohol, la culpa es de los demás. Así lo ve mi cerebro enfermo.

Como me dijo alguien alguna vez, “el que huye, la mierda se la lleva en la maleta”.

Son años de drogas y alcohol, trabajar poco y buscarse mucho la vida, total con poco dinero se vive. Sobre todo cuando se vive de prestado en casas que no tienen dueño y nadie reclama un alquiler por ellas.

Como los porros me sientan mal los dejo, para eso tengo el alcohol. 

Es curioso, dejé de fumar hachis y nunca lo eche en falta. Hasta el día de hoy. No me llama la atención. Esta es una prueba mas de que la dependencia de una sustancia debe ser psicológica aunque pueda tener efectos físicos. Yo que sé, estoy hablando en alto de nuevo.

Un día me levanto y decido que en inglaterra no se me ha perdido nada, regreso a España y vuelta a empezar. Aunque nada ha cambiado para mi todo es distinto. He vivido de otra forma y los amigos que dejé siguen haciendo lo mismo. Eso ya no me llena. Si acaso quedar a beber con ellos un rato. 

Alcoholismo y «madurez»

Por lo demás prefiero beber solo y estar a mi aire, alguna novia, compartir piso, planes de futuro …. Mas alcohol todos los días, cobrar el paro, no hacer gran cosa a excepción de beber.

Rompo con mi pareja y vuelta a empezar. Vuelvo a casa de mis padres por unos meses. Sigo bebiendo. Junto dinero y al fin puedo alquilar un pisito, no es gran cosa pero puedo pagarlo y allí nadie me va a a molestar. Puedo seguir bebiendo.

Otra pareja, mas alcohol. Nada me llena, nada me satisface. He dejado pasar de largo a alguna de las mejores personas que he conocido porque me molestaba para beber.

Ese también era yo. Un alcóholico negacionista, ahora que se habla tanto de negar.

bebiendo solo

Alcoholismo y «lucidez»

Llega una edad bien pasados los 30 y casi con cuarenta en que ya la situación es insostenible. He perdido amigos y parejas … por medio quedo también algún trabajo aunque siendo sincero tampoco había mucho que perder y además por suerte en aquella época encontrar trabajo no era un problema (otra cosa eran las condiciones de aquellos trabajos, pero en fin).

Un buen día no puedo mas, los temblores al levantarme son exagerados, no veo con claridad, es como si me hubiesen puesto una hoja de papel cebolla en los ojos, no puedo pensar con claridad ….

voy a mi médica que me manda a la que luego fue mi psiquiatra por algunos años y me lo explica con peras y manzanas …

Soy alcohólico, al fin salió la verdad que llevaba tantos años escondida y haciéndome sufrir.

De momento me queda salud, la familia y un trabajo que me da para vivir.

Alcohólico en abstinencia

Una vez reconocido el problema … Al fin. Toca ponerle solución … son algunos años geniales, hasta consigo juntar dinero para poder meterme en un piso.

Sin embargo … Hay días en que hecho de menos aquellos tiempos. El problema no fue dedicarme a bailar, el problema fue que alguien quito la música y yo seguí bailando.

No es que aquello estuviese mal per se, es que me causo la enfermedad que ahora padezco y solo por eso cuanto mas lejos este del alcohol mejor estoy. 

Es jodida esta dualidad, el lado sano de mi cabeza me dice que voy por el mejor camino, el lado enfermo me dice que tampoco estuvo tan mal.

Es curioso como a veces el tiempo o mi cerebro enfermo intenta esconder todo lo malo y presentarme aquel pasado como algo maravilloso.

cada vez que me vienen pensamientos en beber debo pensar en lo bien que estoy ahora que no bebo, en todo lo malo que el alcohol me hizo.

En realidad cuando el cerebro esta en modo racional es fácil alejar estos pensamientos pero no siempre me funciona. Es verdad que cuanto mas tiempo estoy en abstinencia mas fácil me resulta decir que no pero aun así hay días …

Mi psiquiatra dice que en realidad aun tengo algunas puertas abiertas al alcohol y por eso se sigue presentando de vez en cuando con mayor o menor intensidad ese deseo de beber.

A pesar de todo, hoy tampoco eh bebido. Sigo en la lucha.

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